Viendo estos días como Miguel Blesa, ex-presidente de caja Madrid, entraba a la cárcel por
una puerta y salía por la otra, uno piensa donde está la ley, que no la justicia,
porque de esta tenemos muy poca en este país.
Si con la ley en la mano un juez condena a una madre a dos
años y medio de cárcel por comprar comida en un supermercado para sus hijos por
un valor aproximado de 200 €, con una tarjeta de otra persona.
Como puede explicarse que un estafador como Miguel Blesa, le pongan una fianza de 2,5 millones
de €, cuando sabemos que durante sus 11 años de presidente de caja Madrid, tuvo unos ingresos legales de 15 millones de € aproximados,